Palabrotas sin sentido para conectar con un público cansado por la falta. Llevan bromas de bolsillo que no hacen más que dilapidar la escena. Fracaso de función.
La opción tardía de emplear las horas no llega, revienta más a los espectadores. No tienen oyentes aunque cuenten con gradas ocupadas, quizás algún comentario dejando a los actores de lado, exponen un monólogo parado de un historia que no cuentan. La escena termina siendo un debate en el cual quien empezó a preguntar no escucha porque no quiere alejarse de un discurso improvisado.
Llegaron a un punto en el dejaron de ser, haciendo más fácil eludir el contrato, ya, roto.
No hay comentarios:
Publicar un comentario