domingo, 22 de febrero de 2015

Lo que fueron y lo que no serán

Sé que tuve suerte. Lo sé porque todo da prueba de ello. Es por ello que no me explico cómo es posible llevar a los extremos de ser desconocidos.

La respuesta es fácil, y como toda verdad (molesta), hay quienes saben aprovechar las oportunidades. Luego, están quienes prefieres quejarse sin hacer amago de cambio. 

Lo sorprendente, creo, es ver el puzzle entero. Dar cuenta que encaja, pero que hay algo confuso. Saber que la manzana sí cayó lejos del árbol.

De una generación a otra cambian las cosas...hay actitudes que no deberían. Y enerva ver a compañeros de batalla en esa disposición tan dejada de todo, menos de reivindicaciones sin beneficio, malgastando energía por impulsos de moda que no son pensados.

¿La historia? No fue más que leyenda urbana. Es lo que deben de creer para tener un comportamiento tan egoísta.  

martes, 3 de febrero de 2015

Realmente, sucedió.

Abrí los ojos, me levantarme, me puse al día con las horas y pasó. Es la hora de ir a la cama, no consigo discernir de lo que ocurrió anteayer, ayer ni hoy. ¿Es ya mañana? He llegado a preguntar. No lo sé.
La verdad: carece de importancia que tiempo es. Hay una cosa buena: y es que pasó. 

A veces, me molesto porque intentó sonreír. "No regales sonrisas si no son reales"- oí más de una vez. Ya no sé cuando lo son. Otras veces, me molesto porque recuerdo la sensación de jubilo al jugar con una pelota. Algunas veces, molesta estar con personas alrededor sabiendo que no hay nada. 

Ahora, simplemente, molesta no saber si cené sopa o merendé acaso; dónde puse unos apuntes que hice o si ya cumplí con la cita.