martes, 29 de diciembre de 2015

Gaia te exige

Monstruo que olvidó qué era. Creyó ser humano al fin. El Monstruo tuvo tentación de no contestar, quería probar su suerte. Monstruo de Gaia recordaste la caída a tiempo.

Monstruo de Gaia que soñó no ser lo y se olvidó de despertar. Fue una mentira, un espejismo, tenerlo tan cerca incluso tocaste, pero Gaia sabe como manipularte, te dio lo que luego reclama.

Callas porque no quieres enfadarla. El cuerpo resiente y las caricias no son más que ánimos camuflados que aseguran la rotura de las intenciones.

Tuviste buen tiempo de jugar a ser. No recordaste que era un juego, ahora hay que pagar el costo. Necia esperanza de haber creído que no eres de Gaia, error más cruel es negar posición: Monstruo, de Gaia. Fiel y corroído.

Aunque intentaste sabotear la vuelta, la cordura de que eres está arraigada y  malgastar la voluntad.

Monstruo has de responder. No puedes esconderte. Se puntual. No dejes la máscara atrás. Inutilidad el conocimiento: desprendete de él. Responde a la llamada, que no has podido olvidar. Llegas tarde.

Gaia te llama no la hagas esperar más tiempo.






sábado, 26 de diciembre de 2015

Esperando el momento de hacer mutis


Estaría bien no tener que buscar la salida nada más entrar. Que los hechos fueran aislados. Que la normalidad no fueran líneas palabras esperadas. Que se escuchará la conversación porque las preguntas no son de protocolo.

Estaría bien muchas cosas, pero para ello habría que empezar con la verdad. Parece que ninguno está dispuesto a revelar los faroles. Aceptado está mientras amagamos por la lucha de la veracidad.
Levantemos de nuevo la copa y brindamos por las mentiras, otra vez.

Sigamos con orgullo nuestro lema: pregúntame y te mentiré.

sábado, 5 de diciembre de 2015

Carta en blanco

Queda una carta en blanco porque no se sabe el contenido. ¿Unas palabras que han sido conocimiento antes de su significado? ¿O quizá. letras que a las que le falta valor?  

¿Qué escribir cuando no hay más que decir? O por lo menos no se espera. Qué carta mostrar cuando todas las cartas están levantadas sobre la mesa, quizá un jocker de otra baraja tiene la solución. No habría respuesta errónea cada participante da su  solución.

Entonces, queda por escribir una carta en blanco que explique todo lo dicho; lo que está por decir y no se dirá. Unas líneas que entiendan lo callado como lo hecho, que quiten importancia y den bromas por exactitudes.