Tiene que ser comedia griega. Llegue a entender que las respuestas divertidas eran la mejor elección. Caí que no. Vuelta a: No me hagas preguntas y no mentiré.
No está bien escuchar a quien responder si no hubo elección. No es bonito [¡Vamos con los eufemismos que están de moda!] dar la cara a quien no es más que hubo.
¿Quién soy? Ya lo exprese anteriormente. Respondo a Monstruo de Gaia. ¿Por qué? Pregunta absurda.
Quisiera tener respuesta a quién debo palabra. No la tengo. Con tantos engaños jugados nadie es capaz de dar orden clara.
¿A quién debo lealtad a fin de cuentas? Si pagaré la última cuenta.
Las paredes escuchan y hablan a conveniencia. Así pues, hay que tener cuidado de lo que se dice. ¡Me niego! No quiero tener que disculparme por opinar. Las conclusiones que salen pueden ser erráticas o ciertas, pero quiero comprobarlo. No puedo pedir perdón por la ignorancia.