jueves, 17 de noviembre de 2016

Conseguí la perspectiva

Las oportunidades tuvieron suficientes `en otra ocasión´, más que la espalda pudo aguantar. No hay tiempo.
Me quedé sin tiempo para cumplir los `en otra ocasión´.  Pero ya lo sabías. Así que mantén tu palabra y dime, otra vez, las mentiras en promesas. 

Conseguí ver la perspectiva. Una pregunta resuelta, no tenía porqué gustarme la solución. No importa. 

         "At nights like this it wishes can be heard" 


miércoles, 16 de noviembre de 2016

Sueco

Hay un sitio al que he ido cuando las cosas no van bien y necesitan perspectiva para encajar. En este tiempo había ido varias veces. Es un buen sitio; el personal es simpático; lo que tiene me gusta; significa caramelo... ¿Qué más decir por qué ese lugar?

Siguen sin encajar las piezas, ¿cuadro a martillazos? 

Niego y negaré esta ¿desgana? ¿cansancio? ¿falta de a voluntad? que se apodera. Otra opción no es válida ni lo será. La crispación va llamando cada vez más rápido, y esto [por si no lo sabías] no es nada bueno. 

Dejé de ir en busca de otros ángulos para descansar la vista...la pesadez de inutilidad empezó a tener cuerpo. 

Me obligo a buscar perspectivas, tediosa tarea.

La clave es en no pronunciarlo en voz alta: negar existencia o posibilidad de ella. 

domingo, 13 de noviembre de 2016

Tarde o temprano, hubiera preferido nunca

Se perdió la chispa de ilusión; la sensación de hormigueo por los reencuentros; el nervio de esperar; la sorpresa; la expectativa del qué ha pasado. 

Se fue desmigajando poco a poco la gracia. Y se miente sabiendo que las bromas de palabras escogidas son trampa, pero necesarias. 

Sí, se aprendió a mentir para sobrevivir de sí. 

Quedan gestos innatos, esperados por el público.

Se perdió la ilusión por desenvolver un regalo, una taza de chocolate o por un abrazo, aunque fuera un roce. El tiempo de un futuro que no llegó consumió ¿la esperanza? La desconfianza a las acciones, sabiendo [aprehendido] que da igual, no importa, está bien olvidar. Que la palabra no fue escrita.  


martes, 8 de noviembre de 2016

Fresco

No llevar una chaqueta encima para que el frío toque la piel porque es un tipo de frío que se pasa al andar o encender una luz. Es del tipo que sigue permitiendo dormir sin camisa para sentir la corriente, como si fuera una caricia, por la espalda. 
Con una sábana se puede huir de él. 

Perfecto para tener un vaso de té en las manos como excusa o apoyarte en alguien. 

No llega a tocar los huesos ni a congelar la voluntad. 

No falta ropa, basta con dar un paseo. Curiosamente, puede llegar a sobrar. 

Permite la tranquilidad de los movimientos; la mente en calma. 

El cuerpo responde al abrazo del aire fresco. Algunas veces se encoge; otras convulsiona; en cambio otras, poco a poco  va en auge despertando el ánimo. 

Respirar y llenar de aire ¡Fresco! Los pulmones. Sintiendo la expansión de la vitalidad que da ese frío.