viernes, 14 de noviembre de 2014

No aprendemos ni aprehendemos

Y sigue ocurriendo, no es lealtad ni traición ("Ni quito ni pongo rey, solo ayudo a mi señor"); abstención de palabras después de que la frase sea dicha.Es un vacío legal del que nada puede salir.

¿"Ayudo a mi señor"? ¿Cómo se supone que se hace eso, en este tiempo, si ni siquiera sabemos a quién defendemos o, para el caso, a quién atacamos?

El ser humano fue corrompido, y no parece que vaya a cambiar de rutina, por su misma naturaleza. Así que, qué esperar de un animal que se traiciona de esa manera. Busca la salvación sin encontrar el perdón no lo quiere, de hecho incluso huye de él se puede decir. ¿Cómo puede ser un buen acto la noticia principal?¿Acaso no es, no creo que ni fuera, de ser una manera inadherente a su condición?

Por ello, bienvenido a la era de los nombres sin concepto: bienvenido a la sociedad más humana, más cercana (claro que solo si es para sacar ventaja).

Puedo decir, que sí. Intente no, ver, concluir de esta forma. Consejo que recibí. Mas ¿Cómo no hacerlo si hay más piedras en el camino que huellas?Quizás mañana pueda observar las marcas, o quizás siga mirando los mismos minerales de diferentes características.