lunes, 13 de junio de 2016

Desmontando teatros

Con las palabras en gritos hablan por quién posee la razón. Una discusión que acompañan gestos a los que tener cuidado por su cercanía peligrosa.

Los intentos de ventriloquia no hacen más que despejar el humo que quieren crear. Un espectáculo cómico de ver. Con las quejas en un escenario de cartón-piedra son llevadas por el viento pues no se mantienen. 

Interrupciones que no van acordé de la estrategia planteada, solo pierden los nervios y es más gracioso ver cómo el discurso se difumina por la incoherencia en la que se estructura. Intentan hacer un rebaño de estúpidos que no van contra las ideas absurdas, callan para vivir. 



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