¿Qué hacer
con quien quiere ser salvado y no va a tener redención? Pues todo acto sería un
gasto de energía e ilusión mal dada. Un juego cruel más retorcido que la
existencia conocida.
Promesas de
un futuro que no va a llegar, construido con esperanzas de mentiras.
Esfuerzo al
vacío, vuelve la sonora carcajada por el lastre que es.
No hay más. La verdad es que pesa la
responsabilidad a cada instante, tira más profundo…la natación no era deporte
fácil.
La
curiosidad por el mañana que llegó, por si ocurría, porque lloviera, por un
truco de magia, por si conseguía una respuesta o por si…la curiosidad se acabo.
Sin sorpresas y sin espera de ellas.
Ríe alto
haciendo ruido, tal vez así confunda sus sentidos y logre ver algo distinto.
Otro porvenir.
No hay comentarios:
Publicar un comentario