jueves, 8 de septiembre de 2016

Nada que hacer

¿Qué hacer con quien quiere ser salvado y no va a tener redención? Pues todo acto sería un gasto de energía e ilusión mal dada. Un juego cruel más retorcido que la existencia conocida.

Promesas de un futuro que no va a llegar, construido con esperanzas de mentiras.

Esfuerzo al vacío, vuelve la sonora carcajada por el lastre que es.

No hay más. La verdad es que pesa la responsabilidad a cada instante, tira más profundo…la natación no era deporte fácil.

La curiosidad por el mañana que llegó, por si ocurría, porque lloviera, por un truco de magia, por si conseguía una respuesta o por si…la curiosidad se acabo. Sin sorpresas y sin espera de ellas.


Ríe alto haciendo ruido, tal vez así confunda sus sentidos y logre ver algo distinto. Otro porvenir. 

No hay comentarios:

Publicar un comentario