Partidas amañadas en las que no hay que asombrarse. Juegos que cambian a mitad según las reglas de interés.
¿Cómo referir queja si las condiciones eran claras? Pasará lo que pasará, quien perdía y quien ganaba estaban ya pactados. ¿Cuán ilusión puede derribar por intentarlo? La misma que la diferencia cuando hace su aparición.
Así que, toca reír por confundir, por imaginar que la partida era sin trampas sin vueltas atrás y que se apostaba lo mismo. No llega a ser golpe desprevenido ni deja de ser recibido, hubiera sido decepcionante si no llega a pasar, aunque lo más querido no era sumar puntos.
Idiotez cometida, pero para eso es la memoria.
La pena, cómo no, va con la apuesta. De un juego que revienta la cordura.
¡Qué error sin lógica!
Ahora hay que levantar del suelo, y seguir camino. No vale sacudir el polvo, no hay que olvidar...como en otras ocasiones, esta vez la jugada sí importaba, o por lo menos para una de las partes.
¿Cómo referir queja si las condiciones eran claras? Pasará lo que pasará, quien perdía y quien ganaba estaban ya pactados. ¿Cuán ilusión puede derribar por intentarlo? La misma que la diferencia cuando hace su aparición.
Así que, toca reír por confundir, por imaginar que la partida era sin trampas sin vueltas atrás y que se apostaba lo mismo. No llega a ser golpe desprevenido ni deja de ser recibido, hubiera sido decepcionante si no llega a pasar, aunque lo más querido no era sumar puntos.
Idiotez cometida, pero para eso es la memoria.
La pena, cómo no, va con la apuesta. De un juego que revienta la cordura.
¡Qué error sin lógica!
Ahora hay que levantar del suelo, y seguir camino. No vale sacudir el polvo, no hay que olvidar...como en otras ocasiones, esta vez la jugada sí importaba, o por lo menos para una de las partes.
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