A veces pienso, que es lo mejor, caminar por la puerta y no saber hacia dónde ir. Buscar una aventura, ver si puedo vivir por mis medios...dentro de poco lo tendré que hacer, ¿no?
Me imagino viajando, descubriendo, reinventando, llego a creer que hay un lugar que está esperando, pero entonces recuerdo que no me he movido de la silla y que el café espera en la taza, recuerdo que no hay posibilidades de cruzar la puerta sin que los movimientos sean motorizados, recuerdo la sensación de miedo: y huyo a la seguridad del salón, a la comodidad hogareña de estar en una cárcel.
Otras veces, sin embargo, rió mi suerte. Muchas otras, deseo la inmutabilidad.
A veces, creo que la locura me ha llegado temprano y la cobardía se esconde. En ocasiones es al revés.
Está bien. O por el momento lo está. Hay que sonreír por ello, ¿no? Por que aún los pequeños momentos de lucidez siguen.
A veces pienso, que es lo mejor, caminar por la puerta sin ningún plan, ver donde termino, sin carga adicional...solo ver de lo que soy capaz; a veces creo que es posible.
Me imagino viajando, descubriendo, reinventando, llego a creer que hay un lugar que está esperando, pero entonces recuerdo que no me he movido de la silla y que el café espera en la taza, recuerdo que no hay posibilidades de cruzar la puerta sin que los movimientos sean motorizados, recuerdo la sensación de miedo: y huyo a la seguridad del salón, a la comodidad hogareña de estar en una cárcel.
Otras veces, sin embargo, rió mi suerte. Muchas otras, deseo la inmutabilidad.
A veces, creo que la locura me ha llegado temprano y la cobardía se esconde. En ocasiones es al revés.
Está bien. O por el momento lo está. Hay que sonreír por ello, ¿no? Por que aún los pequeños momentos de lucidez siguen.
A veces pienso, que es lo mejor, caminar por la puerta sin ningún plan, ver donde termino, sin carga adicional...solo ver de lo que soy capaz; a veces creo que es posible.
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